La pregunta es tan simple como: ¿Por qué Canarias y Venezuela están tan unidas? 

En el pasado, Venezuela y muchos países más acogieron a miles de canarios que fueron a Latinoamérica a buscar fortuna. Por ello, Venezuela ha sido apodada como la octava isla entre los canarios. Hoy, al contrario, Canarias acoge a miles de venezolanos. Qué menos. 

Es un caso similar a lo que ocurrió entre los años 70 y 80 entre Canarias y Corea. Con el boom de la pesca, miles y miles de coreanos -entre ellos, mi padre- llegaron a las islas afortunadas en busca de fortuna huyendo de la debilitada economía coreana tras la separación entre el norte y el sur del 53. Les recuerdo que Corea fue considerada en su día el segundo país más pobre del mundo.

Mi padre fue de los primeros en llegar. Llegaron a haber más de 10.000 coreanos en Las Palmas en los 80.

 

Recuerdo que la comunidad coreana era tan grande que tenía su propio colegio, sus supermercados, tiendas, videoclubs y hasta iglesias. Hoy en día los establecimientos siguen existiendo, o mejor dicho, subsistiendo, tras la partida en masa de muchos miembros de esa comunidad debido a que por motivos políticos, el negocio de la pesca se trasladó a África.

Pero aún quedamos un millar. La resistance, como la llamo yo. Y entre ellos, algunos niños de la época dorada hemos crecido y viajado por el mundo, pero nos resulta imposible no querer volver a Canarias, a vivir o de vacaciones. Después de tanto tiempo, somos coreanos que hablan español, (o mejor dicho, canario). Coreanos que cuando viajamos a nuestra tierra patria a visitar nuestros familiares, nos sentimos raros, diferentes. Coreanos, pero canarios. 

Sorprendentemente, y gracias a la colaboración entre varias instituciones coreanas y canarias está dinamizándose una llegada cada vez más notable de estudiantes coreanos a la isla a aprender español. Incluso uno de los pocos Institutos Sejong en España, el (equivalente al Instituto Cervantes de Corea), tiene sede en Las Palmas.

Por otra parte, de nuevo, es cada vez más numeroso el número de empresarios coreanos que vienen a hacer negocios con empresas canarias al tratarse de un punto estratégico de entrada hacia África. También muchos nómadas digitales se están animando a venir atraídos por el mejor clima del mundo.

La llama entre las dos culturas se está reavivando y resurgiendo de las ascuas que aún quedaban.

Es más, el año pasado (y recientemente, este también), fui invitado para formar parte del Korea-Spain Ocean Forum dando un poco de soporte en la organización y haciendo un pequeño regalo desde el lado coreano con una de mis pinturas a las instituciones canarias en señal de hermanamiento. Un total placer y honor para mí

Recientemente se celebró el 50 aniversario del establecimiento de la Comunidad Coreana en Las Palmas de Gran Canaria atrayendo a diversas personalidades y representantes de grandes empresas coreanas. Tuve la suerte de poder ayudar en este hito en la historia entre Corea y Canarias, aportando mi granito de arena a la causa.

Ojalá mi padre, el auténtico Sr. Moon, hubiera podido ser testigo de todas estas cosas. 

 

Pronto será el 51 aniversario. Tan solo me pregunto… ¿Llegaré a ver el centenario?. Brindo por ello. Kombé, amigos.

“Nunca se puede cruzar el océano hasta que se tenga el coraje de perder de vista la costa”

 Cristóbal Colón

 

 

 

 

 

 

Facebook
Instagram
LinkedIn
RSS